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Estudio de crecimiento 10-2019

apostol
José Rodriguez
March 6, 2019

Estudio de crecimiento 10-2019

En 1 Reyes 2:13-22 vemos  la ocasión en que Adonías le pide a Betsabé para que abogue por él con el rey Salomón y éste le de a Abisag sunamita por  esposa; a lo cual Salomón responde a Betsabé: “¿Por qué pides a Abisag sunamita para Adonías? Demanda para él el reino; porque él es mi hermano mayor, y ya  tiene también al sacerdote Abiatar, y a Joab hijo de Sarvia.”

A simple vista pareciera que la reacción de Salomón fue un exagerada, ¿qué  tanta influencia podía tener Abisag para que el hecho que se casara con Adonías, equivaliera a entregarle el reino? Para responder esta pregunta hagamos un poco de historia:

Cuando el Rey David estaba ya viejo no podía entrar en calor, entonces buscaron una joven, virgen y hermosa para que acostara con él y le proveyera calor. Buscaron en todo el reino y encontraron a  Abisag, la cual fue traída al rey, “… y ella abrigaba al rey, y le servía; pero el rey nunca la conoció.” (1 Reyes 1:1-4) Abisag fue la última mujer que el rey David tuvo, aunque el matrimonio nunca se consumó, ella era considerada su mujer. De los hijos que David tenía vivos, Adonías era el mayor y, por lo tanto, le correspondía el trono al morir su padre, de hecho trato de apoderarse de el reino, antes que muriera David (1 Reyes 1:5-53); pero ya Dios había dispuesto que el que iba a reinar después de David era Salomón y Adonías lo sabía. De acuerdo a las costumbre orientales cuando un rey moría, su sucesor heredaba todo las posesiones del rey muerto, incluyendo las esposas y concubinas que éste tenía; si Salomón hubiera accedido la petición de Adonías, estaría declarando públicamente que el heredero, legitimo, al trono era Adonías.

Algunas veces en nuestra vida suceden cosas que, aparentemente, no tiene importancia, pero que pueden traernos grandes desgracias: ¿Nos alimentamos de la Palabra de Dios o de la basura de los medios de comunicación y las redes sociales? ¿Buscamos congregarnos o estamos afanados con el trabajo y la diversión? ¿Corregimos a nuestros hijos con el consejo de la Biblia o con las tradiciones que recibimos de las generaciones que nos precedieron? Mucho cuidado con las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas (Cantares 2:15); esas cosas y situaciones pequeñas que a la larga    pueden causar estragos en nuestra vida y familia.

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