3030 Dickerson Pk, Nashville Tn. 37207. Tel. (615) 262-2511 / (615) 238-4132.

Estudio de crecimiento 24-2019

apostol
José Rodriguez
June 12, 2019

Estudio de crecimiento 24-2019

¡No competimos, compartimos! Como hijos de Dios (Jn. 1:12), nosotros no debemos competir, sino compartir con quienes nos rodean. Pero ¿Cómo  logramos erradicar de nosotros el espíritu de competencia? Separando nuestro espíritu de nuestra alma.

La Palabra de Dios os dice en Gálatas 5:17 “porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.” Hay cosas que, por diseño de Dios, no pueden estar unidas. Si vemos en Génesis 1, Dios separó la luz de las tinieblas y las aguas de la tierra seca. Al formar al hombre, lo creo tripartito: espíritu, alma y cuerpo; pero aunque somos uno, las tres partes deben estar bien separadas.  Dios nos lo enseña perfectamente cuando le dice al hombre: de todo árbol del huerto puedes comer (alimentar al cuerpo), incluyendo el árbol de la vida (la misma presencia de Dios, alimento para el espíritu); pero del árbol de la ciencia del bien y del mal (alimentar al alma) no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Gn. 2:16-17). Aquí vemos cuan importante es para Dios que el hombre alimentara su cuerpo y su espíritu, pero no así su alma. Porque se deja llevar por las emociones, las cuales son fluctuantes; en cambio, nuestro espíritu actúa por convicción.

Para compartir, en lugar de competir, es necesario que separemos el alma del espíritu porque el alma busca el competir, para recibir la gloria; mientras que el espíritu busca compartir para que quien nos rodea sea bendecido y edificado. ¡NO COMPETIMOS, COMPARTIMOS! ¡Vamos por más!

Puedes descargar este estudio dando click en la parte superior derecha de esta publicación.