
Un principio eterno con impacto real
Cuando hablamos de primicias, no nos referimos simplemente a una ofrenda. Estamos hablando de una postura del corazón. Desde el Antiguo Testamento hasta hoy, Dios estableció el principio de darle lo primero y lo mejor como una expresión de honra, dependencia y reconocimiento.
El versículo clave que centra este mensaje es:
“Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.”
Proverbios 3:9-10
Este pasaje no es solo una promesa de provisión. Es una invitación a ordenar prioridades.
El Contexto Bíblico de las Primicias
En la época bíblica, la economía era principalmente agrícola. Las personas dependían de la tierra, del clima y de las cosechas para sobrevivir. Cuando llegaba la primera parte de la cosecha, era la más valiosa. No sabían si el resto del año sería abundante o difícil.
Dar las primicias implicaba una fe real.
El pueblo llevaba la primera parte de su producción al templo, reconociendo que Dios era el dueño de la tierra y el proveedor de todo. No daban lo que sobraba. Daban lo primero, incluso antes de saber cómo terminaría el resto de la temporada.
Era una declaración pública:
“Dios es primero. Confío en Él.”
¿Qué Significa Honrar?
La palabra “honra” en Proverbios 3 implica dar peso, valor, importancia. No es un acto mecánico. Es una actitud.
Honrar a Dios con los bienes significa reconocer que:
➤ Él es la fuente de nuestra provisión
➤ Lo que tenemos no es solo fruto de nuestro esfuerzo
➤Nuestra seguridad no depende únicamente de lo visible
En el contexto antiguo, esto implicaba transportar grano, vino, aceite o animales. Hoy, aunque no vivimos en una cultura agrícola, el principio sigue vigente.
Las Primicias en Nuestros Días
Hoy la mayoría de nosotros no producimos cosechas, pero sí producimos ingresos, tiempo, habilidades y recursos.
Dar primicias hoy implica:
➤ Poner a Dios en primer lugar en nuestras finanzas
➤ Buscar Su dirección antes de tomar decisiones importantes
➤ Alinear nuestros planes con Su voluntad
➤ Priorizar Su casa y Su obra
No se trata únicamente de dinero. Se trata de una prioridad.
Cuando alguien entrega sus primicias, está diciendo:
“Dios, Tú eres el centro. Mi confianza está en Ti.”
La Promesa: Abundancia y Productividad
Proverbios 3:10 habla de graneros llenos y lagares rebosando. En la cultura hebrea, esto representaba estabilidad, prosperidad y continuidad.
No es una fórmula mágica ni un intercambio comercial con Dios. Es un principio espiritual. Cuando Él ocupa el primer lugar, nuestras decisiones cambian. Nuestra administración mejora. Nuestra dependencia se fortalece. Y eso produce fruto.
Dios promete respaldo, provisión y productividad.
Más Que Una Tradición
Las primicias no son una tradición religiosa vacía. Es un acto de fe que marca el inicio de una temporada.
Cada vez que honramos a Dios con lo primero y lo mejor, estamos estableciendo un fundamento espiritual para lo que viene. Es una declaración que impacta nuestra mente, nuestro corazón y nuestra manera de vivir.
Las primicias nos enseñan algo esencial:
Lo primero determina el resto.
Cuando Dios es primero, todo lo demás encuentra su orden.
